Está claro que los idiomas son la ventana al mundo en todos los sentidos. Nos extienden redes enormes que nos permiten eliminar distancias y nos hacen crecer como personas. Así que para extender un poco más esta mágica red que nos conecta, esta semana abrimos la puerta del departamento de francés, donde nos recibe Emma Filippini, jefa del departamento que nos cuenta un poco como funciona y así aprovechamos para conocerla un poco más.

¿Cómo nace el departamento de francés? «Comenzamos de una manera más sólida en 2017, siguiendo sobre todo la gran demanda de cursos de francés y también nuestras ganas de darle forma a un nuevo proyecto. La verdad es que me siento muy orgullosa de estar al frente de este departamento y poder así compartir mi vocación por la enseñanza y dejar algunas pinceladas de mi cultura en clase.»

¿Cómo organizáis las clases? «En clase intento hacer un balance de los diferentes aspectos del aprendizaje de un idioma, valorando lo que los alumnos necesiten más. Hay un especial énfasis en la pronunciación, debido a su complejidad y para ello hay una combinación de actividades orales que dan muy buenos resultados. Gracias a las instalaciones de nuestras academias tenemos acceso a libros digitales y actividades divertidas que hacen las clases muy amenas.»

Hablamos un poco de los demás profesores del departamento. «Los profesores que lo forman somos todos nativos y gracias a la respuesta tan positiva de los alumnos, la verdad es que nuestro departamento poco a poco va creciendo. Los demás departamentos, tanto el de español como el de inglés, nos ayudan mucho en lo que pueden, compartiendo sus actividades con nosotros. Así nuestro pequeño archivo va creciendo.»

¿Cómo te sientes al trabajar en el III? «Comencé a trabajar aquí en el año 2008, así que este que acaba de empezar es mi décimo año escolar. Cuando miro hacia atrás, hacia mis comienzos, la diferencia que veo es la experiencia. La ilusión con la que empecé sigue estando presente. Me sentí en casa desde el primer momento gracias al gran equipo de profesionales que siempre están ahí para ayudarte. El III es sinónimo de familia para mí.»

Sólo nos queda darle las gracias a Emma, a su sonrisa siempre presente y a su profesionalidad que la hace una parte muy importante del engranaje de nuestra academia.