Chavela Vargas y las emociones de una profesora del III confinada: #yo me quedo en casa.

Este confinamiento está siendo todo un descubrimiento personal, emocional y laboral. Tras dos semanas de teletrabajo y de búsqueda constante de material para practicar ese tiempo del pasado que se les atraganta a nuestros y nuestras estudiantes de ELE con tan solo nombrarlo: el pretérito indefinido, me topé con la vida de Chavela Vargas. Fue el lunes pasado viendo el programa Documaster de La 2 cuando durante una hora estuve pasando por la vida de esta MUJER CANTANTE, para mí en mayúsculas, en una montaña rusa de emociones: lloré, reí, me enfadé, pasé miedo, volví a llorar y me emocioné por su final tan merecido. Fue un caminar agotador por casi un siglo de retos, logros, enredos, amores y amantes fugaces, desencuentros, caídas, alcoholismo, muerte, renacimiento y reconocimiento final.

El viaje no fue sólo emocional, sino también musical. Ya conocía algunas de sus canciones más sonadas en la radio y en algunas películas de Almodóvar, como la canción popular La llorona que ya había usado en alguna de mis clases de ELE, sobre todo para practicar algunas unidades léxicas y contenidos culturales sobre Hispanoamérica. La sorpresa llegó casi al principio del documental cuando ELLA, Chavela Vargas, apareció una segunda vez en el escenario de un cabaret mexicano (años 40) vestida con sus pantalones y poncho rojo, pelo corto, cantando acompañada de su guitarra “ponme la mano aquí Macorina…”.

Entonces comprendí la dureza de su camino ya que había sido la primera MUJER mexicana que cantaba por primera vez a “otra mujer” expresando su homosexualidad en un escenario, sin poder hacerlo abiertamente: “si eres lesbiana, estás marginada”, se sinceraba Chavela a los 80 años añadiendo que “así de hipócrita era la sociedad mexicana; podías ser lo que fuera delante de un micrófono, pero no en la calle”.

Para finalizar el post de hoy, quiero agradecerte, Chavela, tu generosidad al compartir tu vida tan inspiradora. Así como gracias por dejarnos tu voz desgarradora y a su vez luminosa para nuestros corazones en este confinamiento. Os recomiendo queridos lectores su música y su documental Chavela dirigido por Catherine Gund y Daresha Kyi (2017), un gran retrato fílmico de esta cantante y actriz mexicana.

Os dejo aquí dos citas inspiradoras de ELLA:

«Hay que llenar el planeta de violines y guitarras en lugar de tanta metralla».

«No soy un Ave Fénix, sino una mujer con una fuerza brutal que logró salir de los infiernos».

¿Os sabéis el pretérito indefinido? ¡Os reto a completar su biografía!

Encontraréis las soluciones al final. ¡Feliz confinamiento!