Cuando decidimos hacer algo o nos proponemos alguna meta, seguidamente a esta idea se nos viene una pregunta a la cabeza, ¿cómo hacerlo? Está claro que el objetivo a alcanzar lo tenemos claro y que será siempre el final de nuestro camino, pero muchas veces nos olvidamos que lo importante no solo es llegar al destino, sino el viaje en sí. Así que para poder disfrutar del recorrido lo ideal sería ser organizado. Te dejamos algunas ideas para hacer posible todos nuestros propósitos.

Una buena agenda es la clave para que no se te olviden las cosas importantes y puedas apuntar lo que necesitas hacer. Si tu objetivo es por ejemplo aprender un nuevo idioma, en tu diario podrías apuntar las actividades que vas haciendo o los avances que vas haciendo.

Otro elemento esencial que no puede faltar en tu pared es un buen calendario. Márcate un tiempo, para que no se haga muy largo el conseguir tu objetivo. Márcate metas periódicas para que puedas ver tu evolución. Llegar a ellas con resultados positivos te va a seguir
motivando para ir hacia adelante.

Los post-it se convertirán en tus mejores amigos. Te ayudarán a recordarte a diario lo que debes hacer para seguir trabajando. Aprovecha su banda adhesiva y pégalos en tu espejo. A parte de tus tareas, escríbete mensajes positivos, para recordarte a ti mismo el genial trabajo que estas haciendo.

Crea tu propio horario. Decóralo, usa colores para destacar cosas importantes y ponlo en un sitio visible. Lo ideal sería al levantarte de la cama, así empezarás tu día con fuerzas y ganas. Esto además puede ser una gran idea para los más pequeños de la casa, ya que ellos también pueden ir escribiendo las tareas y las actividades, para que sientan también que participan en la organización de sus días.

Desconectar de vez en cuando es algo muy positivo, deja que tu mente eche de menos esa nueva forma de vida, así seguirás hacia tu destino con una actitud más positiva. El cerebro necesita unos 21 días para acostumbrarse a una rutina nueva, así que un poco de desconexión en este proceso de adaptación no te va a venir nada mal.

Ya sabes lo que toca, ¡mira tu calendario y sigue hacia adelante!