Todos los países tienen unos estereotipos que caracterizan a las personas que viven ahí. Como bien se conoce que los americanos prefieren todo más grande, o que los italianos gesticulan mucho al hablar. De los asiáticos se dice que son muy trabajadores o de los ingleses que son muy puntuales. España no queda fuera de tener sus propios tópicos así que hoy vamos a ver que nos hace tan especiales.

1.La siesta. Esta famosa palabra que se conoce a o largo y ancho del mundo es un clásico de los estereotipos españoles. Tanto es así que hay una determinada franja horaria, normalmente después de comer, en la cual las calles están desiertas. Y eso es porque el sagrado»sueño» después de comer casi nunca falla. Aunque sea corta, no importa, de hecho los estudios afirman que 20 minutos son suficientes para devolverte la energía para enfrentarte a la tarde sin dejarte aturdido.

2. La comida. El comer en España, como en la mayoría de los países mediterráneos, es un ritual. No es solo el sentarse a comer, es el compartir. Las comidas son bastante largas, ya que la charla alarga el almuerzo o la cena. Pero esto no solo ocurre en casa. En los restaurante el tiempo se extiende incluso más. Si te sientas a comer con un español no esperes hacerlo rápidamente.

3. El tiempo. Esto es relativo, ya que el ritmo de vida en España es un poco más tranquilo que los demás países europeos. No te lo tomes a mal si esperas a un español unos 10 ó 20 minutos porque llega tarde, muchas veces los 5 minutos de cortesía se alargan un poco. Seguro que si llamas y preguntas: «¿Pero, dónde estás?» seguramente te respondan «Ya voy» aunque aún no hayan ni salido de casa. 🙂

4. La personalidad extrovertida. Es bien conocido que el español es un tipo simpático y divertido siempre dispuesto a involucrarte en sus planes. En España la hospitalidad y la sonrisa están siempre presente, así que siempre serás uno más de la «familia» y siempre habrá un plato en la mesa para ti.

5. Los bares. Se dice que en España hay un elevado número de bares, no es por nada que se diga que «hay un bar en cada esquina». Si te preguntas porqué hay tantísimos la respuesta es fácil. Socializarse. El hablar, el desconectar después del trabajo y el «tomar algo» es una gran tradición española que cada vez se extiende más, tanto que es cada vez más común ver en otros países de Europa la tradición de la caña y el pincho a las ocho de la tarde.

Así que cada vez que oigas «Spain is different» posiblemente será por alguna de estas razones.